jueves, 13 de noviembre de 2014

Gant con G de Grande

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Hablar de Gant es hablar de la herencia sportwear que triunfaba, allá por los años 50, en la Costa Este de Estados Unidos. Si unimos los conceptos estilo, casual, versatilidad y elegante se da lugar a esta marca de humildes orígenes que no ha hecho más que crecer desde que fuera fundada en 1949.


Antes de Gant, era Gantmacher


 

Bernard Gantmacher

Bernard Gantmacher (1893 - 1955) fue el responsable de que hace 65 años surgiera esta lujosa marca que hoy día está presente como referente de moda preppy a nivel mundial. Este hombre, un joven inmigrante judío de origen ucraniano de 21 años, llegó a las costas norteamericanas, concretamente a la ciudad de Nueva York, en 1914. Como miles de inmigrantes a principios del siglo pasado, Grantmacher llegaba a la conocida como la tierra de las oportunidades con un único sueño: terminar sus estudios de farmacia y convertirse en farmacéutico.

Con esta meta en mente y sin recursos, el joven Bernard comenzó a trabajar en la industria textil para costearse sus estudios, en un puesto en horario nocturno en la zona del Lower East Side, entonces distrito de la moda en Manhattan. Su labor consistía en un principio en coser cuellos de camisas y con el tiempo llegó a ser un verdadero maestro en el manejo de la máquina de coser. Fue en este primer trabajo, precisamente, donde su vida cambiaría para siempre por dos motivos: el primero es que conoció a la que sería su esposa, Rose, quien trabajaba cosiendo botones y ojales, y el segundo es que su contacto con la moda descubriría en él algo que no esperaba descubrir: el don de la costura.

Tras casarse con Rebecca y concebir dos hijos, Marty y Elliot, la familia Gantmacher se muda en 1927 a New Haven, movidos por esa pasión por la moda. Y es que New Haven se había convertido en el boom de la industria textil, por lo que no existía un mejor lugar para los Gantmacher en el que empezar a trabajar por cuenta propia como subcontratados confeccionando camisas para otras marcas importantes como Manhattan Shirts, J.Press y Brooks Brothers.

La habilidad de este matrimonio con la aguja fue tan bien acogida en los círculos de la alta costura que empezaron a coser en las camisas de sus clientes la letra G en forma de diamante como marca de calidad de sus trabajos. La demanda de las G-shirts estaba creciendo de forma tan exponencial que se vieron obligados a abrir su propio negocio en 1941.Se dice que los clientes empezaron a comprar camisas buscando expresamente esta pequeña G cosida a mano.

No obstante, no fue hasta catorce años después cuando, en 1949, el matrimonio Gantmancher se embarcó por fin en la aventura de crear su propia marca. Tras la Segunda Guerra Mundial, el regreso de sus hijos del servicio militar permitió a la familia entera, junto con un primo de Bernard, a sacar a la luz una marca derivada de su apellido: Gant. Este nombre que cobraría con los años una importancia en el mundo de la moda de la que su dueño en aquel tiempo no era seguramente consciente.


Una marca pionera e innovadora

 


Las numerosas innovaciones que Gant introdujo en la confección de sus camisas jugaron completamente a su favor. La marca ha sido la responsable de algunos de los modelos de sastre más remarcables de la historia de la costura:

1.    El Locker Loop es uno de esos detalles. Es esa pequeña tira de tela que se puede encontrar en muchas camisas hoy día localizada en la parte superior de la espalda. Su función era permitir a los hombres colgar de ahí la camisa para que no se arrugara la tela.
2.    El cosido de los botones en cruz.
3.    El pliegue de caja es como se llama a ese trozo de tela cosido desde los hombros hasta la mitad de la espalda que facilitaba los movimientos de los brazos.

Pero sin duda su mayor innovación fue la introducción del cuello de camisa con botones, o lo que es lo mismo, añadir a las puntas del cuello dos botones para fijarlos a la camisa e impedir que se levantaran. Después añadirían el tercer botón, que fijaba la parte trasera del cuello de la camisa para ayudar a mantener la corbata en su sitio. 

Detalle de botón en el pico del cuello
En realidad, para ser justos, debemos señalar que esto no fue una invención porque de hecho en Inglaterra ya era costumbre coser botones a los cuellos de las camisas, pero Gant fue la marca que lo convirtió en moda en EEUU. Además de estos detalle tan especiales, la marca de las camisas Gant se fue afianzando claramente hacia el estilo que combinaba a la perfección el aire casual y deportivo de los jóvenes universitarios y la elegancia de los hombres europeos

Crecimiento asegurado y el ‘look preppy’


Estilo Preppy universitario


La marca Gant era una apuesta segura y su éxito fue tan inmediato como se esperaba. Gant vendía camisas de corte juvenil, con un aire deportivo y elegante que el sector masculino de los años 50 demandaba. Sus prendas se caracterizaban por conseguir plasmar a la perfección una exquisita mezcla de los estilos americano y europeo. 

Los hermanos Gantmacher
A pesar del fallecimiento en 1955 de su creador, su familia supo seguir con el negocio que Bernard había sacado adelante con tanto esmero, fieles en todo momento a la cultura empresarial y a valores como la atención a los detalles y un trabajo de costura impecable que había asentado el cabeza de familia. Entre los años 50 y 60, Gant no dejó de crecer, llegando a convertirse en la segunda marca líder de confección de camisas para caballero en el mercado estadounidense. Comenzó a abrir tiendas por todo el país y el ambiente de las universidades se convirtió en su mejor cliente. El resultado de esta relación entre Gant y los estudiantes universitarios es precisamente la herencia que nos deja hoy día.
Yale Co-op

Se consolidó el look preppy como la forma de vestir pija de aquellos jóvenes bien posicionados que estudiaban carreras de prestigio en las universidades. No hay más que decir que los estudiantes de Yale comenzaron a llevar camisas de Gant como si de un uniforme universitario de tratara.
 




Gant antes y ahora

 


Lo cierto es que la historia de Gant ha pasado por muchas manos hasta llegar al día de hoy, pero nunca ha llegado a perder el espíritu íntegro y lujoso que había adquirido en sus comienzos. En 1967, la familia Gantmacher vendió el negocio, y fue gracias a este cambio que se propició su ascenso en el mercado internacional debido a que ha sido adquirida cada vez por compañías mayores que han llevado a la marca a convertirse en un referente global.

En su historia más reciente, Gant llegó a manos de Maus Frères y aún hoy pertenece a este grupo internacional suizo. Actualmente, Gant se ha expandido por 70 países y cuenta con más de 600 tiendas en todo el mundo. Se la ha comparado con marcas del calibre de Tommy Hilfiger y Ralph Lauren y ha sido imagen de Robert F. Kennedy Junior y Jean-Michele Costeau. Aunque inicialmente fabricara únicamente camisas para caballero, Gant ha creado nuevas líneas de productos como relojes, perfumes o calzado, además de ofrecer todo tipo de prendas para mujeres y niños también. Con un currículum así, Gant se ha asegurado de estar siempre a la vanguardia de la moda.


Gant para todos

 

 Ya desde antes de que la marca comezara a ganar este inmenso éxito internacional, sus prendas estaban fuera del alcance de muchos. Cualquiera se llevaría ahora las manos a la cabeza al saber que podemos encontrar en su página oficial desde unos calcetines a 16 euros hasta una increíble y puntera chaqueta (Pihurricane) para hombre cercana a los 1.000 euros. Pero qué le vamos a hacer, sabemos que la moda cuesta. Y la moda de calidad, como la que Gant ofrece, aún más.

Sin embargo, no hay que perder la esperanza. Todos podemos conseguir que una excelente prenda G llegue a nuestro armario y de caché a nuestra forma de vestir. Existe afortunadamente tiendas outlets como Foxbuy que ponen al servicio del consumidor medio (que somos los que más) prendas que estarían normalmente fuera de las posibilidades.



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